iEl reparto equitativo de los cuidados, o la corresponsabilidad, es una de las claves para una conciliación familiar real. Implica más tiempo para las personas, un mejor acceso al mundo laboral, al ocio o a la vida comunitaria y, en el fondo, una sociedad más satisfecha. Desde Ludik, queremos promover la corresponsabilidad a través de servicios de cuidados infantiles orientados a eventos y organizaciones públicas y privadas.
Conciliación: Una realidad aún pendiente.
Tener niñas y niños a cargo implica, en la mayoría de los casos, falta de tiempo. Es bien sabido que cuidar de la infancia requiere una dedicación especial, y esto no siempre es fácil de compaginar con el tiempo personal o laboral.
Tradicionalmente, las tareas de cuidados han sido asumidas dentro del entorno familiar y, en especial, por las mujeres. Y con la incorporación de más mujeres al mercado laboral, la organización del tiempo en las familias ha cambiado y se ha ido avanzando en materia de conciliación. Pero la realidad es que, hoy en día, las mujeres siguen siendo quienes más tiempo dedican a los cuidados, quienes encuentran más dificultades para disponer y organizar libremente su tiempo, y quienes recurren a soluciones como la reducción de jornada.
Ante esto, no es ninguna locura pensar que es necesario adaptar los servicios de cuidados al mundo actual y a las necesidades reales de las personas.
Hacer de los cuidados un compromiso colectivo.
En Ludik Concilia, cuando iniciamos el proyecto, partimos de un deseo inicial: mejorar la calidad de vida de las mujeres, su conciliación y disponibilidad de tiempo. Y, en general, de todas las personas que tienen niñas y niños a cargo y sienten que necesitan liberar tiempo de cuidados para poder dedicarlo también a otras necesidades personales y profesionales de su vida.
Generalmente, cuando se necesita apoyo en las tareas de cuidados, si se cuenta con redes cercanas, se involucra a las abuelas y abuelos, a la familia, a las amistades, al vecindario… O, si es posible económicamente, se recurre a servicios privados de cuidados, como el canguraje.
Pero, para que todas las personas, sin importar su contexto, puedan tener garantizado su derecho al tiempo, hacen falta más agentes y organizaciones, tanto públicas como privadas, que se responsabilicen también de los cuidados infantiles. Y aquí es donde entra la corresponsabilidad por parte de las instituciones.
¿Y si, además del apoyo de las abuelas y abuelos, fuera también tu ayuntamiento o la empresa donde trabajas quien te ayudara con la crianza? ¿Y si estos ofrecieran servicios de cuidados infantiles para poder compaginar la vida personal y laboral con la familiar? ¿Qué ventajas tendría?
Plantear un mundo corresponsable con los cuidados permitiría a las personas disfrutar de una conciliación familiar, laboral y personal más real. Implicaría que quienes tienen niñas y niños y desean participar en otras esferas de la vida, puedan hacerlo sin limitaciones. En el trabajo, supondría más facilidades para las personas con peques a cargo, más oportunidades de participación en actividades programadas fuera del horario escolar o en periodos de vacaciones, y menos absentismo o reducciones de jornada para cuidar de la infancia. En general, mejoraría el acceso a lo que, en definitiva, es la vida, más allá de la maternidad o la paternidad.
Espacios lúdicos infantiles: Una solución práctica para la conciliación.
Desde la cooperativa Ludik Concilia, creemos que las tareas de cuidados deben ser asumidas entre los distintos agentes de la sociedad. Pensamos que la corresponsabilidad es un paso fundamental para construir una sociedad justa y equitativa, que tenga en cuenta las necesidades de las personas.
Por eso, diseñamos y gestionamos espacios lúdicos infantiles para facilitar la conciliación de las personas y su participación en eventos, talleres o actividades. Trabajamos para organizaciones públicas y privadas, promoviendo soluciones prácticas y accesibles para las personas con niñas y niños.
Desde que nació el proyecto, en 2022, hemos contribuido a facilitar la conciliación de familias en Barcelona, Sant Adrià del Besòs, Sant Pere de Ribes y L’Hospitalet de Llobregat, a través de entidades públicas y privadas que han demostrado su compromiso con estas necesidades.
Hoy seguimos trabajando para impulsar este tipo de servicios y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas con niñas y niños, a través de una mejor conciliación y mayor disponibilidad de tiempo.
¿Y tú, te imaginas disponer de un servicio así en tu empresa o en tu barrio?
